lunes, 30 de mayo de 2011

Out of this World


Una exposición "must". En London, en la British Library. Hasta el 25 de septiembre, así que hay tiempo para escapadas. No excuses. Se titula "Out of this World. Science Fiction but not as you know it", un título apropiado y provocador. Con una programación de charlas más que interesantes (¡la de Alan Moore está sold out desde el minuto 1!), un divertido blog y una sección de "diseña tu science fiction e-card", esta retrospectiva explora casi todos los aspectos del género de la ciencia-ficción, género denostado por la "gran literatura" y los críticos de la misma. Según sus propios organizadores, su intención es "desafiar la percepción que los visitantes tienen del género presentándoles algunas joyas de la colección de la biblioteca desde los primeros manuscritos de la ciencia-ficción hasta los best-sellers más recientes". Las secciones de la exposición hablan por sí mismas:

  • Future Worlds
  • Alien Worlds
  • Paralel Worlds
  • Virtual Worlds
  • The End of the World
  • The Perfect World?


Y claro, aparecen mencionados autores como Lewis Carroll, Bishop Francis Godwin, las hermanas Brontë (esto es importante, casi nadie sabía que las hermanas Brontë habían respecto al respecto: informáos, por favor, no tiene desperdicio), Enrique Gaspar, H. G. Wells, Philip K. Dick, Brian Aldiss, Thomas More, Karel Capek, Jules Verne y tantos y tantos escritores y creadores que adoro.
Buenas reseñas aquí, aquí y claro, aquí.

¡Gracias eternas, Philip!

And speaking about strange meetings...

Madre mía. Atención. Cuidado. Sálvese quien pueda. Sujétense. OMG.
Newman & Eastwood

Backstage meetings


Hay ciertos encuentros entre bambalinas que me encantan. Admito haber vivido unos cuantos, y admito que la mayoría son poco excitantes. Groupies, amigos pesados, fotos robadas, periodistas pesados, fotógrafos pesados y fans, que siempre son los más pesados. Y el artista despistado, o controlando la situación, o no controlándola para nada, o dando órdenes despóticas inimaginables. y mucho "Tú sí, tú no, tu amigo tampoco, tú quién coño eres". Y tour managers insoportables, excesivamente protectores, chantajistas, mamones, y algunos incluso amables (el de Iggy Pop lo es). La gente alrededor del artista suele ser más antipática que el artista itself, pero es normal. El backstage como espacio sexual, la antesala del artista, la puerta a todos los placeres imaginables, al olor a sudor, las copas gratis, las drogas. Un espacio violento, incómodo, inseguro, estúpido, innecesario.

martes, 24 de mayo de 2011

Con lo que cobran...




Hay muchas formas de practicar deporte, y muchas más de verlo desde fuera. El periodismo deportivo, esa lacra. Me gustan los analíticos físicos del deporte, los que hablan, como comentaristas invitados, del esfuerzo que supone practicar el deporte en sí. El entrenamiento, la disciplina, el sacrificio y, sobre todo, el hecho mismo de estar ahí, practicándolo, con la presión del público, el directo, las cámaras, los entrenadores dando el coñazo y todo eso. No es fácil, y me gusta que al menos alguien lo diga, porque desde el sofá de la casa de uno todo se ve como muy fácil, y jode, porque no es así. Es tan jodidamente fácil decirle a un delantero de fútbol: "¡Si eso lo marca hasta un niño!", o a un tenista de élite: "¿Cómo no has podido llegar a esa bola?"
Pero la sentencia que más me gusta del que mira y no esta ahí es: "Con lo que cobran".
Esa sí que es buena.
Y es que estar ahí, en la cancha, en la tierra batida, en el cuadrilátero, es infinitamente más agradable, sí. Y el triunfo, y la derrota, y la mezcla de sentimientos (si los hay), y la capacidad e incapacidad de concentrarse son lo más bonito del deporte. La tensión, la rabia, el esfuerzo, la imposibilidad, la victoria o la derrota.
Practicar un deporte es maravilloso.

viernes, 20 de mayo de 2011

Buscando a Cy Twombly




Me fascina el trabajo de este artista y creo no haber visto en España ni una sola obra suya, pero quiero repasarlo bien, no vaya a ser que se me haya escapado teniéndolo delante. ¿En el Thyssen? ¿En el Reina Sofía? ¿En Barcelona? Mmm...Cy Twombly, je l´aime.

jueves, 19 de mayo de 2011

Azúa azota


Leyendo la muy interesante revista cultural on-line JOT DOWN veo una pestaña sobre "Actualidad" en la que el pensador estético Féliz de Azúa es entrevistado a raíz de varios temas de la ídem político-artística. Surge la arquitectura y me sumo a él: Barcelona es aburrida y no hay nada que ver. Y por fin alguien dice que la Sagrada Família es fea, un pastiche, un centro de peregrinación para turistas "made in Las Vegas". Bravo. Y luego ataca a la gente que visita los museos en general. Y suelta perlas como "Eso (refiriéndose el Google Art Project) se ha inventado precisamente para que la gente deje de ir a los museos, cosa que agradeceríamos muchísimo los que vamos a ellos. Ahora por ejemplo he tenido que ir a un par y están llenos de gente que los odia. Los niños no tiene nada que hacer ahí dentro, deberían estar jugando, pegándose y esas cosas que hacen los niños. Luego hay muchísimos ancianos que tendrían que estar en su casa meditando sobre su próxima muerte. Los museos están llenos de grupos de turistas japoneses o chinos que no tienen nada que ver con nosotros, y cuando están viendo una crucifixión deben estar viendo, no sé, algo parecido al carnaval de Shanghái. Como nosotros cuando vemos una deidad sintoísta, no tenemos ni idea de lo que ahí está sucediendo". Bravo. Y luego, como todo cascarrabias de pro, ataca el libro electrónico, pero yo le perdono. Y luego, al respecto de España como posible actor importante a cualquier nivel socio-político-cultural, Azúa suelta: "España es un país absolutamente impredecible. Es como México o Argentina, no pertenece al orden de las naciones serias, predecibles: esto es un circo, una corrala. Así que pasado mañana nos podemos hacer islamistas porque lo deciden unos que salen en un programa de la Tele y gustan o porque lo decide el gobierno de Zapatero. Vaya usted a saber. El mercado editorial español es como todo lo español, una cosa improvisada que se hace de cualquier manera, nadie sabe exactamente qué es lo que está haciendo". Así, así, el dedo en la llaga. Y luego dice "Lo políticamente correcto es el fascismo contemporáneo". Y paro ya. Más aquí.