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miércoles, 6 de junio de 2012

La voz de uno mismo (de mi amo)


Snif. He encontrado una cinta de cassette del año 80. 1980. Yo tenía 6 años. Sí. Sí. La he escuchado. Snif. En aquellos años se respiraba una inocencia abrumadora para con la tecnología. Mi padre compró un radiocassette y lo trajo a casa como si se tratase de la máquina del tiempo, la piedra filosofal, el aparato que iba a cambiar nuestra existencia. Algo de eso había, claro, pero lo que hacía para probar cómo funcionaba el bicho (además de poner el Carrusel Deportivo los domingos) era grabar a sus hijos en cinta de cassette. Grabarnos mientras decíamos tonterías, reíamos, jugábamos a coches y respondíamos a las típicas preguntas de padre jugando con sus hijos mientras los graba. Capturing the Botana´s. Madre mía, qué risa y qué penilla. Escuchar mi voz ha sido como un mazazo en la cabezota. Lagrimilla. Mi voz actual -los que me conocen saben que no gasto una voz precisamente dulce- dista taaanto de la vocecilla de niñajo barcelonés de finales de los años 70. ¡Es la repanocha, oigan!
Llevo un rato medio alelado con la capacidad de time-travel que ha supuesto escuchar a toda mi familia en riguroso "falso directo" ahora en 2012, treinta y pico años después. Jodó. Lagrimilla.

martes, 10 de abril de 2012

Ascetismo voluntario


"Hay un momento muy bello en la retirada, ese en el que te percatas de lo solo que permaneces ante la inmensidad. Se despiden, se alejan sus pasos, todo se hace pequeño y pierde importancia. Llega entonces el silencio, primero del mundo, después propio. Y sólo en aquel instante aparece el yo. Placer absoluto".

lunes, 5 de marzo de 2012

El sur


Lllegué como menos esperaba, cuando menos imaginaba.
Me habían avisado, no lo soportarás, te largarás, saldrás corriendo.
Y llegué y pisé y reí y comí y respiré.
Y sí, no fue como esperaba, allí de pie, escuchando a la vejez, mirando a la cara de la muerte.
Mirando al sur de la cara de la muerte en el sur.

El cuadro es de Claire Sherman. Sí, es precioso, lo sé. De nada.

sábado, 3 de marzo de 2012

Surf...and Slam...

Hay cierto sol de invierno que, asomándose en el horizonte, ofrece una esperanza veraniega que anima el corazón. Es entonces cuando piensas: "este verano sí", y recuerdas que debes ponerte en forma, prepararte seriamente y lanzarte, ola va ola viene, al infinito y más allá.
GANAS. MUCHAS GANAS.

martes, 14 de febrero de 2012

50 friends


Hoy suben a 50 la lista de visitantes del blog, 50 personas que se han dado de alta en esta bitácora. A veces pienso que eso no significa nada, claro. De hecho, no significa nada. Yo mismo he confirmado amistad con varios blogs que no suelo visitar, pero hay ese colegueo bloggero que mola y punto. Bueno, pues eso, que me parece curioso que haya 50 personas que digan que se pasan por aquí, o que incluso se pasan de vez en cuando. Ayer mismo me llegó un correo de una asociación de bloggers que me felicitaba por las visitas y no sé qué rollo de "la unión hace la fuerza" y falacias así. Paso.
En fin, simplemente hacerme eco (uno tiene su ego, no nos vamos a engañar) de este mini-espacio de tonterías, obsesiones, canciones y listas monguis. Van 3 años ya, y no me cansa seguir paseándome por aquí. Y eso, viniendo de mí, ya es un hito.

sábado, 21 de enero de 2012

Dreaming


Solía tener una pesadilla recurrente en la que la muerte -transformada en clásica bruja de escoba voladora- abría la puerta del coche de mi padre y me llevaba consigo. Yo, sentado detrás de papá, la veía venir, volando a toda velocidad desde un cielo azul eléctrico, y no podía hacer nada. De hecho, la puerta estaba atrancada y no había posibilidad de abrirla y salir por patas. Ella, riendo desde las alturas, clavada amenazante sus ojos en los míos, y yo intentaba dejar de mirarla, pero era imposible. La muerte me había atraído, enganchado, absorvido sin remisión.

lunes, 16 de enero de 2012

NI NI NI NI NI NI NI GANAS

Y ya salió de nuevo el abuelete cebolleta con sus quejas y sus dimes y diretes. ¡Pero es que me lo ponen a huevo, leñe!
A ver, que yo ya sé que lo de "do the right thing" ya no se lleva, lo de ir a la escuela para estudiar, al trabajo a trabajar, a la cocina a cocinar y al Parlamento a decidir ya no es cool, ya no procede. Vale, ok, admitido.
Pero es que de castaño a oscuro empieza a pasar a un negruzco requemao que huele más que a chamusquina. Osea que ahora pedir permiso y pedir perdón o agradecer tampoco es de recibo. ¡Es que ni siquiera está bien visto!
Cristina Fallarás decía hace muy poco que ya sólo le cae bien la gente mayor. Odio estar de acuerdo, pero la realidad me lleva a suscribir su sentencia.
No entiendo a los NINIS ni a sus padres ni a la educación de chichinabo que dan y reciben y no quieren dar ni quieren recibir. No lo entiendo.
Osea que ahora la minoría educada es la proscrita, la que "no mola", la que "pringa", la "nerd" de los años noventa, ¿no?
Osea que la idiocia consensuada y consentida es la que predomina y la que -válgame dios- nadie debe cambiar, no vaya a ser que todo se desmorone y nos pongamos a educar bien y a salvar este -ya prácticamente insalvable- país en el que (mal) vivimos.
¡Habrase visto!
Somos estatuas sin cuerpo, cuerpos sin cabezas, restos de bustos, de mármol agrietado sin valor alguno, sin ni siquiera una mísera columna donde caernos muertos. No interesamos, no nos quieren ver a su lado, en el mismo vagón del tren, no estamos con ellos.
NI GANAS, VAMOS, NI GANAS.

viernes, 30 de diciembre de 2011

¡Perra vida, gata vida, feliz año 2012!

Recuerdo un verano de los años ochenta, en un apartamento alquilado cerca del mar.
Me tocó quedarme varias jornadas solo en casa por algún tipo de infección del oído.
Días enteros postrado en cama, con medicación fuerte, sudores y delirios.
De esos días recuerdo 3 cosas: 1.descubrir a los Stones más sixties gracias a una cinta de casette de mi amigo J.N. ("Out Of Time", Hart Of Stone", "Time Is On My Side"...); 2.ver medio en delirio la película "Yellow Submarine" en la tele, muy de noche y gracias a que mis padres se acordaron de levantarme para no perderme la lisérgica cita; y 3.querer ser un animal.
Lo de querer ser un animal va por el dolor de oído y el dolor -menudo estaba hecho yo- de vivir. Me dio por observar al perro que teníamos en aquella época (el único que tuvimos jamás) y añorando su "perra vida" deseé con todas mis fuerzas abandonar mi condición humana y convertirme en un perro. En serio era lo que más deseaba aquel verano.
Una vida relajada, de comer, cagar, correr y vuelta a empezar.
Una vida sumisa, tranquila, dócil y aparentemente sin dolor.
Cuando un niño se pone a mirar a un perro face to face, llora un poco, escucha a los Rolling Stones más románticos y mezcla pasajes de "Yellow Submarine" con portentosas imaginaciones muy poco de su edad, al final sale lo que sale.
Y así ando ahora: más perro, más amarillo y más stoniano que nunca.
FELIZ AÑO PERRO. DIGO, NUEVO.

Nota: la imagen que buscaba no existe, o no la sé encontrar. Un dog-boy que recuerdo haber visto en alguna web... pero me ha gustado casi más el niño-gato este, qué pasa!

jueves, 15 de diciembre de 2011

NO NEWS...



Entrar en el tren, ponerse a leer algún titular de algún periódico de algún viajero, darse cuenta de lo poco importante de la noticia y decidir desviar la mirada hacia el horizonte. Las noticias no son lo que ocurre. Las noticias son un género propio, un modo de leer alguna realidad, que también es un modo de interpretar lo que ocurre, que a su vez es una entelequia. ¿Prensa diaria, actualizada, veraz? JA, JA, JA...

viernes, 2 de diciembre de 2011

Moving on...

Lo bueno de las mudanzas es darte cuenta de todo lo que te queda por leer. Te sientes como si entrases de repente en una biblioteca desconocida, y eso siempre es muy agradable. ¿Estos libros son míos? Pues sí, joder, pues sí.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Falling down...

Hay algo que me fascina especialmente de la especie humana, por muy avanzada que esté en ciertos aspectos. Hablo de la búsqueda voluntaria del tropiezo. Del golpe, del porrazo conocido, el resbalón. Colocarse la piedra en el camino voluntariamente. Nos gusta, no nos engañemos. Conocemos nuestros defectos y los olemos cuando están cerca, los sacamos a relucir cuando toca -cada uno sabrá cuando toca- y evidentemente nos tropezamos, como no podría ser de otra forma. Porque así lo hemos querido, así lo hemos esperado. ¡Qué feo sería defraudarse a uno mismo en algo tan personal! Si conozco mi defecto, ¿por qué no podría sucumbir solo una vez más? Y claro, nunca es "solo una vez más". Caemos y caemos y caemos y lo vemos venir y caemos de nuevo.
Me gustan muchas historias en las que el defecto es parte natural, casi genética (casi siempre lo es) de la persona que lo adquiere. Me refiero a la kriptonita de Superman, la tele de araña de Spiderman...¿se me entiende? Nada como tener la semilla de la autodestrucción dentro de ti mismo y sacarla a la palestra. De hecho, creo que el modo más noble de caer en un pozo es tirándose uno mismo por esa atracción hacia el abismo, ese trampolín al que subimos cuando pertoca y desde el que miramos al vacío más absoluto. Nuestro vacío, ese que conocemos de sobras e intentamos evitar en el día a día. Pero está ahí, detrás de varias capas, mirándote, guiñándote el ojo, susurrándote.
Recordando una lectura muy antigua y a la vez muy actual, "Ética a Nicómaco", Aristóteles decía aquello de las pulsiones. Sí, algo que me sigue carcomiendo las entrañas: ¿por qué seguimos haciendo cosas que no (nos) conviene hacer? ¿por qué, sabiendo las consecuencias de ciertas acciones, sabiendo que harán daño, continuamos haciéndolas?





lunes, 7 de noviembre de 2011

Me estoy despidiendo...

...de unas calles, de un ritmo, de un aire.
De un caminar que casi se me escapa, de mi sombra, de un color y un olor, de unos barrios que ya no lo son, de una violencia contenida y de una violencia palpable, de una variedad, de unos estímulos, de una noche, de muchas mañanas, de ninguna gracia. Ninguna puta gracia.

sábado, 22 de octubre de 2011

I Forget to Remember to Forget


La constancia está sobrevalorada.
Definitivamente es algo que no ofrece garantías, o al menos así lo veo yo desde hace poco tiempo. De hecho, incluso creo que la experiencia está sobrevalorada en muchos campos de...de la vida.
Sobre la constancia debo decir que en ocasiones -las más- conviene recomenzar algo bastante tiempo después de su gestación. Uno dirá "eso no funcionará, perderás el hilo", pero no.
Pero claro, si digo "lo tengo comprobado" vuelvo a apelar a la experiencia para justificar algo basado en...en la experiencia. En fin, que no sé cómo decir que:
Abandonar algo y mucho tiempo después retomarlo es bueno.
Cuando uno retoma ese algo abandonado suele hacerlo con mejores resultados.
Olvidarse de algo y luego darse cuenta que puedes hacerlo mejor de como lo habías aprendido a hacer es francamente satisfactorio y esperanzador.
He dicho.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Malabares oníricos


Soñé con escapadas inocentes e innecesarias a la naturaleza, luego me sobrevino una canción centroeuropea mal cantada y más tarde recordé un discurso certero que asusta un poco.
A media noche escuché un avión y pensé en un bombardeo a discreción en medio de un éxodo en masa. Cuando me desperté todo eran marionetas y tacones cercanos.
Alguien me dijo: "no bebas más esa ginebra". Y le hice caso pues.

martes, 9 de agosto de 2011

"Y mientras ellos andaban tan despreocupados buscando su destino, el resto seguía dando codazos para demostrar su hegemonía, evitando la mirada para mantenerse distante, comprando bienes e inmuebles como si fuera el apocalipsis y abandonando a niños en centros comerciales. Su escapismo era casarse o tener hijos, o todo a la vez. El de ellos era enfrentarse a una realidad adversa pero sobrellevable por la costumbre. Dijeron "una vez más, y si no lo logramos, claudicamos", y ahí estaban, nadando a contracorriente".

jueves, 4 de agosto de 2011