martes 5 de enero de 2010

Lo que la crítica dijo en su día


Dentro de cien años, los libros de historia de la literatura francesa sólo mencionarán esta obra como una curiosidad”.
Emile Zola, 1953, sobre “Las flores del mal”.

Su efecto es despertar la compasión, luego anularla, luego exacerbar los nervios del lector, hasta que, cuando decida que su estómago ya ha soportado bastante, lo deseche definitivamente”.
Times Literary Suplement, sobre “Muerte a crédito”.

Si me preguntasen de qué trata El tío Vania, diría que de lo máximo que puedo soportar”. Robert Garland, Journal American, sobre "El tío Vania".

Lo que nunca ha estado vivo difícilmente puede seguir viviendo. Simplemente un libro de temporada”.
New York Herald Tribune, sobre “El gran Gatsby”

Mi querido amigo, quizá debo estar muerto de cuello para arriba pero por más que me devano los sesos no acierto a ver por qué alguien necesita treinta páginas para describir cuántas vueltas da en la cama antes de dormir”.
Marc Humblot, editor francés, carta de rechazo a Proust, 1912.

Basura sentimental. Muéstrenme una sola página que contenga una idea”.
The Odessa Courier, sobre "Ana Karenina".

domingo 3 de enero de 2010

Lo mejor de los barreras es que siempre hay excusas para saltártelas.

miércoles 30 de diciembre de 2009

The Sky Was Made For Us Tonight

Otto te desea un feliz y bizarro fin de año, una buena entrada de 2010 (nunca entiendo si eso significa que el minuto 1 del nuevo año ha de ser bueno, o has de entrar por algún sitio o véte tú a saber), y después que pase lo que pase. Al final, we´ll be the passenger...la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la la...

martes 29 de diciembre de 2009

Wild Thing


Dice Vincent Cassel que el día que se sacó el carnet de conducir se marchó con el coche de papá desde París a Niza del tirón sin bajar de los 230km/h. Bien. 
Cassel es uno de esos actores franceses con charme que no tienen redaños en admitir que vienen de barrios bienestantes, y eso a Otto le gusta. Se ha sobrevalorado a los actores con orígenes humildes, pasados atormentados o linajes dudosos. Bien. 
Cassel afirma sin vergüenza que su familia es burguesa, que siempre fue a coles privados y que sus amigos no eran precisamente gente de la calle. Está bien que alguien que ha interpretado papeles bastante extremos como Cassel diga eso. A Otto le gusta Cassel como actor, y hoy ha soñado con él, con perros que le mordían las piernas y playas extrañas. 
Por cierto, que Cassel estuvo haciendo windsurf en una playa de Benicàssim hace dos años, y Otto se lo encontró de narices mientras nadaba. Esto es cierto, lo atestiguaban las fans que había acumuladas en la orilla esperando que el gabacho volviera de las calmadas olas del mediterráneo, y unas cuantas cámaras de tele también. Otto, por su parte, volvió a toda hostia a su toalla para ver si encontraba a la mujer de Vincent tomando el sol bajo alguna sombrilla. A cada uno lo suyo.

Nota 1: Otto ha empezado a mirar peligrosamente algunos coches. Esto de haberse sacado el carnet debe tener sus consecuencias. Además de mirar piernas, ahora mira coches. Pequeños, compactos, rojos o negros y para viajes locales, no como el de Cassel.

Nota 2: la canción para esta entrada tiene que ser sin duda "Cars and Girls", de Prefab Sprout.

jueves 24 de diciembre de 2009

El silencio es muy valioso. Topicazo. Procura que tus palabras sean más valiosas que el silencio (proverbio apache o sioux). Topicazo. Intenta mantener la boca callada. Topicazo.
De lo que no se puede hablar hay que callar. El puto punto 7 del “Tractatus”. Topicazo. Calla la puta boca. Topicazo. Shutthefuckup. Y dale, que te calles ya, leñe. Achanta la mú. Chitón. Keep the silence. Silencio, se rueda. Sshhhh…Topicazos.
¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor? Carver. Topicazo. Close it! Silence si vous plaiz. Calláte. En fin, que Feliz Navidad.

miércoles 23 de diciembre de 2009

Pues sí, qué le vamos a hacer, tengo pájaros en la cabeza, sí.

Doppelgänger


Citando a Whitman comienza Ricard Ruiz su relato de inspiración stevensoniana.
A Whitman y a las termitas, siembradudas como pocas. Luego te engancha con un lenguaje victoriano, un ritmo endiablado y una primera persona, de nombre Gabriel J. Utterson, que apunta más de lo que dice. Debo admitir que desde la primera línea he pensado en Shelley y su moderno Prometeo, desde la primera línea. Avanza la narración y aparecen unos criados de poco fiar, un laboratorio infecto, unas meretrices poco agraciadas en los peores barrios de Londres. Terreno de cultivo para un final inesperado. Un final con una carta, una de aquellas cartas de la novela del XIX. Sí, como las de “Pierre o las ambigüedades” y las de Novalis. Y entonces ese final. Sí, ese final. No digo más y ya he dicho demasiado. Leedlo. Recopilado está junto a otros grandes narradores (Cristina Cerrada, José Manuel Fajardo…) y editado por Fernando Marías para 451 Editores. Bravo, Ricard.