domingo, 14 de marzo de 2010


Estoy que no paro, tengo historias que contar, pero me falta el tiempo. Y el aguante. Escribir es realmente algo heroico, pardiez. Y se te aplana el culo y la espina dorsal. ¿Cuándo inventarán el procesador mental que lleve a la hoja en blanco las palabras que se conforman en tu cerebro?
Pagaría lo que fuese.

2 comentarios:

  1. Comparto lo que dice en el post. A veces lamentamos que aquella idea, que nos parecía interesante para un texto, se nos pierda algunos minutos después, en el trajín diario. Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  2. Un saludo, Boris, me apunto tu blog.

    ResponderEliminar